10 de febrero de 2014

Centro Comercial, caso N

Por Alexa Guerra Cam *


La historia

Huacho tiene una geografía muy parecida a Lima, pero en escala reducida: la ciudad se desarrolla sobre un acantilado de 30 m frente al mar. Pero a pesar de ser una ciudad más pequeña y con playas más accesibles (pues a diferencia de Lima no existe un corredor vial de alta velocidad), Huacho presenta tanto o más problemas de tratamiento urbano del frente marítimo como Lima; y esto no se refleja solo en lo existente, sino que se remonta a décadas pasadas.

En 1971, empieza a funcionar la fábrica de Industrias Pacocha en Huacho. Encargada de producir aceite de consumo humano, brinda trabajo a miles de huachanos. ¿El problema? La planta se ubica en un terreno de la dimensión de seis manzanas, al borde del acantilado. Si bien es cierto que gran porcentaje de la población huachana trabajaba en esta planta, las actividades alrededor se producían solo durante las horas de ingreso, almuerzo y salida. El resto del día la zona se encontraba desolada e insegura.

El "Terraza" y parte del Malecón Roca (1941)
Justo donde terminaba la planta, se ubicaba el parque Butrón y lo acompañaba el Malecón Roca. Lo que en algún momento fuera una bajada de baños importante, al igual que aquellas de los distritos de Barranco o Chorrillos, luego, con la apertura de la fábrica, se convertiría en el refugio de ladrones y drogadictos, o en el meadero principal de la ciudad.

Pero la situación se agravó en 2001, cuando la empresa Alicorp, del grupo Romero, decide comprar Industrias Pacocha para clausurarla, ya que esta representaba una competencia en industria alimentaria. Ya con la planta inactiva, pocos se atrevían a recorrer esta zona: los muros ciegos de tres pisos de alto, además de la poca iluminación y el abandono de veredas y pistas, le daban la espalda al mar y generaban una barrera física entre la ciudad y la costa.

El proyecto

En 2010, el mismo grupo Romero inaugura el centro comercial ‘Plaza del Sol’ en lo que sería la mitad del terreno. Este abastecería a la población del norte chico (Huacho, Huaura, Barranca, Supe, Vegueta, Huaral y Chancay).

Según el render presentado, el centro comercial abriría comercio hacia las calles auxiliares y contaría con vistas al mar. Además, se comprometía a remodelar el malecón (renovado anteriormente por el alcalde Carlos Meza en 2005) y construir cuatro pozas de tratamiento de aguas residuales para la ciudad, pero esa es otra historia.

Render del proyecto Plaza del Sol - Huacho (2009)
La realidad

Hoy en día, el proyecto finalizado no muestra lo que se presentó en un primer momento en imágenes tentativas.

Para empezar hablando de forma, en cuanto a su calidad arquitectónica, cero. Tal vez pudo ser aceptable el render presentado; aquel juego de celosías rojas que se incrustan en el volumen sólido y abren grandes balcones hacia la calle, que permiten cierta interacción de lo público con el interior del centro comercial. En su lugar, dos volúmenes rojos que finalmente se encuentran dentro del sólido insípido, cuya función es la de marcar el tímido ingreso peatonal.

La vista al mar se reduce a una ridícula esquina del volumen que es un balcón que da hacia el patio de comidas. Este tiene un cerramiento de vidrio cuya altura supera el 1.50 m y usualmente se encuentra empañado y sucio, por lo que la vista al mar es minimizada.



Plaza del Sol en la actualidad. Fuente: Google StreetView

La verdad es que, hablando de estética, existen proyectos bonitos, feos y muy feos, y en el Perú abundan los últimos y llegamos hasta a acostumbrarnos. Pero lo más grave de este proyecto, es su poco compromiso con la ciudad. Ya quedó claro que la vista al mar no interesa en lo más mínimo, ¿Y la ciudad? Tampoco. Aquel compromiso por la remodelación y mantenimiento del malecón quedó olvidado: las barandas están oxidadas, muchos postes de luz están quemados, las piletas llenas de moho, y el verde, marrón. En cuanto al Parque Butrón, 'Plaza Vea' puso su zona de carga y descarga hacia este lado. El parque permanece inanimado gran parte del día o animado, a altas horas de la noche, por drogadictos.

Las tiendas que abrirían hacia la calle, son en realidad depósitos, zona de carga y descarga y acceso hacia el estacionamiento. La calle, que da hacia un mirador histórico en Huacho, permanece vacía. Los accesos hacia el centro comercial no hacen ningún gesto importante y, lo que es peor aún, la sección de veredas se mantiene en 1.50m. Casi todos los días, estos accesos se atiborran de ambulantes y coches de supermercado haciendo el ingreso y la salida muy incómoda. No hablo de impacto vial ya que Huacho es aún una ciudad pequeña; sin embargo, durante las noches de fines de semana, la cuadra se llena de taxis y mototaxis y es imposible cruzar peatonalmente. 

Si algo hay que rescatar de este proyecto, es en el aspecto funcional. En su interior, todo funciona muy bien: tiene estándares de cualquier otro centro comercial en la capital y cuenta con todos los servicios. Sin embargo, gran parte de sus locales aún se mantienen cerrados u otros inauguran y al poco tiempo vuelven a cerrar, pero esto es debido a la gestión. Además, durante los días de semana, el centro comercial permanece vacío a excepción del cine, debido a que la población de Huacho no es suficiente para que exista un público aleatorio.

El mayor aporte de este proyecto es que representa un nuevo centro para la ciudad de Huacho y se suma al anterior único centro: la Plaza de Armas, como en toda provincia.


Fotos página web Plaza del Sol

Ni siquiera es la falta de compromiso lo que me indigna, pues no lo espero de los inversionistas, sino aquella actitud de “ya pues, por cumplir” con la ciudad. Me indigna también el rol nulo de autoridad del Colegio de Arquitectos del Perú. Me indigna la poca ética que puedan tener algunos arquitectos, la falta de identidad que pueda tener la población y la impotencia que podamos tener ante casos como este.

Apoyo el desarrollo a nivel nacional, la creación de nuevos centros, el acceso a servicios para provincias, pero no los mamarrachos de proyectos como este. Y no me alarmo porque se trate de mi ciudad natal, sino que casos como éste se repiten a lo largo del país, en provincias en crecimiento, como Huacho, lo que me lleva a pensar ¿Acaso no merecemos la misma “calidad” arquitectónica en la capital y en provincias? ¿Los inversionistas están aprovechando el centralismo para hacer lo que les venga en gana en provincia y a espaldas de la opinión pública?

 



Plaza del Sol en la actualidad. Fuente: Google StreetView

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(*) Estudiante de último año de Arquitectura. Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
Artículo elaborado en el curso de Teoría de la Arquitectura. Cátedra: Dr. Arq. Cristina Dreifuss Serrano
IX Ciclo (2013 - II)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El problema no solo radica en el colegio de arquitectos, la municipalidad o quienes contraten para hacer el proyecto; hay algo mas de fondo que son las universidades, que no exigen a sus alumnos y no les brindan una enseñanza adecuada para el diseño de proyectos que se adecuen a su entorno y no sean un cubo mas en la ciudad. Muchos de estos arquitectos que salen de malas universidades son los que terminan trabajando en las municipalidades (porque los buenos usualmente aspiran a crear su estudio o constructora) y con muy poco criterio ponen trabas a proyectos buenos y aprueban proyectos espantosos que no aportan nada a la ciudad.

Bruno dijo...

Excelente artículo, sobre todo porque es de un paisano huachano demostrando identidad. Cómo estudiante de arquitectura y huachano de pura cepa, debo agregar la falta de identidad de todos los peruanos; la integración e interacción con el entorno es patéticamente nula, sin embargo opino que algo mejor pudieron plantear con respecto a nuestra propia identidad local, llámese iconografía de la cultura Chancay o en su defecto costumbres culturales de la actualidad como pregoneros que aún existen, productos o gastronomía huachana, abstrayendo estas ideas podemos dar un carácter arquitectónico con identidad local, es decir con un poco de criterio y sentido común se pudo haber logrado algo realmente huachano. felizmente hay cosas que aún podemos hacer y con profesionales realmente identificados e íntegros, como todos los futuros colegas que estan egresando lejos de mediocridades, intereses y corrupción.

Anónimo dijo...

Falta de identidad quizás resumida en la "emoción" de que hoy por hoy, Huacho tenga un poco de "La Lima divertida".

A este proyecto, se suma la construcción del Nuevo SODIMAC Huacho, otro proyecto de gran intervención arquitectónica (en cuanto a área) pero de muy poca calidad, que, al igual que el C.C. Plaza el Sol, ignora completamente su emplazamiento, y con ello, la calidad visual, accesibilidad, entre otro, que trae consigo.

Creo que hablar del "Colegio de Arquitectos" es un punto lejano sin desligarlo de su responsabilidad. Probablemente un mejor filtro en el área de Arquitectura y Urbanismo dentro de la misma Municipalidad, acompañado de bastante amor y cariño por un lugar que es suyo ayudaría a que Huacho tenga mejores proyectos potenciales arquitectónicamente y que, finalmente, sus proyectos "íconos" no terminen siendo como la actual Municipalidad o como el coliseo, que poco a nada contribuyen a darle una imagen definida a esta ciudad.