9 de diciembre de 2013

Adolescencia y doble moral

Por Israel Romero Alamo


Llama la atención la poca 'fortaleza' del estudiante de arquitectura y el arquitecto peruano promedio. Y esto no sólo frente a alguna situación abrumadora externa (porque eso es evidente) sino también frente a los diversos embates y jaloneos internos que llevan al arquitecto y al estudiante de arquitectura del Perú de aquí para allá; según se dé el clima, según jale el coche. Es decir, somos exageradamente sentimentales, enamoradizos y con una deliberada doble moral que no permite siquiera una ligera unión o al menos un consenso –o claro disenso que nos haga más fuerte como “gremio”.

Tomaré de ejemplo la obra de Luis Longhi. Longhi agarra y le coloca a su arquitectura y fachada unos adornos nunca antes vistos por estos lares. Unas curvitas, unos circulitos, unos huequitos y otro tanto de ornamentos que el manual de alta arquitectura que el Perú ha seguido por décadas no contiene. Longhi sube la foto de su obra a su cuenta de Facebook, le pone un discurso en donde tres de cuatro palabras son emotivas y luego las adereza con otro tanto de retórica y, a continuación, un grueso grupo de arquitectos (generalmente jóvenes) y estudiantes de arquitectura del Perú se rebalsan de emoción, excitados y enamoradísimos de la arquitectura longhiana, quien dice haber redescubierto al Perú profundo. Puede ser.

Luego viene Crousse, Artadi y compañía con la misma historieta refrita frita antes en el sartén de Ciriani que el desierto y el cielo del desierto limeño (peruano) es así y asá, y por eso su arquitectura también es así y asá. Cuando el producto final no es más que la arquitectura oficialmente aceptada y hecha por todo el tercer mundo para aspirar a sobrepasar su tercermundez y ser ligeramente más occidental que sus connacionales. Luego los nuevos arquitectos hacedores de casas de playa, aprendices de aprendices de occidentales, le dan veinticinco vueltas al discurso de sus mentores, le buscan una quinta pata para no parecer tan trillados y expulsan su obra como algo nuevo, cuando el resultado final sigue siendo el mismo.

Creo que en situaciones como estas pueden suceder tres cosas: o a los estudiantes y arquitectos peruanos efectivamente nos gusta y convence esta arquitectura, o los peruanos somos unas canoas que nos dejamos llevar por densos discursos o nos atrae el simple hecho de que la obra sea de “el” arquitecto. Yo creo que las tres.

Por ejemplo, en el caso de la obra de Longhi, ¿desde cuándo acá, al arquitecto peruano le gustan los ornamentos? Si la acérrima defensa del International Style en el Perú había quedado oleada y sacramentada con el bullying y destierro por parte de la Agrupación Espacio a Enrique Seoane por atreverse a poner motivos prehispánicos en sus muros. Si la mayoría de nosotros nos la habíamos tragado completa. Si el arquitecto peruano, casi casi tan alienado como nunca jamás, prefiere las pálidas y aburridísimas casas que sólo tienen piso y techo. Y ahora, todos, exactamente todos, lloramos como viudas eternamente enamoradas los vestigios demolidos de Seoane Ros.


¿Desde cuándo acá al arquitecto peruano le gustan los ornamentos? Insisto. Si siempre los hemos negado. Si el arquitecto peruano promedio repudia los adornos y las cosas falsas, las fachadas engañosas, el barroco, lo recargado, lo desordenado. Como si el peruano no fuera ni falso, ni recargado, ni barroco. Si el arquitecto peruano promedio siempre ha querido ser como sus pares sajones. "Puro" y "blanco".

Dentro de todo esto, lo bueno de la obra de Longhi es que ha vuelto a las casas (de playa) ligeramente menos aburridas de lo que son porque al menos ahora se puede conversar algo de ellas. Quizás, para no parecer tan negativo, el arquitecto peruano ya esté cambiando de parecer y ahora opte por los adornos, pues, son tan peruanos que ya era hora de reivindicarlos. Seguro llegará el momento en que todos nos deslicemos hacia la aceptación del ornamento como alegres canoas en un río furioso. Más arquitectos lo usarán, los arquitectos más mediáticos lo tendrán en cuenta, los alumnos los copiarán, se volverá moda, los jurados de concursos lo aceptarán y las revistas de arquitectura lo publicarán. En ese entonces, todos pensarán que es el paradigma; en ese entonces, el ornamento en el Perú será oficial. Como todo lo que acá se vuelve oficial.

Por esto y por lo anterior, si alguna de las obras de Longhi, con todo y sus adornos por aquí y por allá, la hubiera hecho un arquitecto ‘desconocido’, simplemente no existiría en el mapa y tampoco ganaría ningún tipo de distinción o reconocimiento. El arquitecto ‘desconocido’ no pertenece a la arquitectura peruana (oficial). Pero, como la hizo Luis Longhi, sus casas son la máxima expresión de la arquitectura que el Perú necesitaba y el gran paradigma de nuestros días y, aunque pueda ser cierto, no nos detenemos a cuestionarlo.

Las otras dos situaciones también son válidas e incluso más creíbles. El peruano promedio claramente es sentimental. Un sentimentalmente voluble y acrítico repartidor de likes que da like donde todos dan like. Se emociona rápido. El estudiante de arquitectura, por ejemplo, siente placer en las conferencias con discursos emotivos. Con las conferencias carismáticas de De Rivero, con las sanguinarias de Ciriani y con las sentimentales de Longhi. Con justa razón ríe, se lamenta y tortura y se emociona hasta las lágrimas respectivamente; según el río furioso lo lleve. El problema es que cuando sale, su vida continúa y no cuestiona si lo que le dijeron tiene algo de sentido y no lo cuestiona porque quien le habló fue Ciriani y Longhi y a ellos no se les puede cuestionar, a los mayores no se les cuestiona. Ellos son ‘los’ arquitectos.

Por ratos somos como canoas que se dejan llevar o somos un algodón de azúcar que desaparece luego de la primera sensación y eso es parte fundamental de nuestra constitución. Probablemente, cuando venga otro arquitecto que sea elevado por los medios, lo celebraremos y será el nuevo modelo a seguir. Somos mutantes, esquizofrénicos en un mitin de autistas. Sentimentales y también sensibles y temerosos que no soportamos ni las críticas ni a los críticos.

¿Por qué cuando un crítico peruano quiere hacer su labor o, cuando algún arquitecto peruano intenta ser crítico, es visto mal y es el enemigo de todos por entorpecer la labor de quien ‘sí hace algo’? ¿Por qué, si la crítica viniera de Montaner, Moneo o de cualquier otro gran extranjero, todos la recibiríamos con gran entusiasmo y entregando hasta las ropas íntimas al análisis foráneo? ¿Por qué, en arquitectura, no hay una verdadera crítica de peruano a peruano? ¿Por qué algunos de los que sí tienen la teoría pertinente y sí saben hacer crítica, no la hacen? ¿Y por qué, cuando la hacen, lo hacen con cuidado clínico para no perder amigos? Y es que en el Perú, la ‘arquitectura’ es un círculo cerrado en donde todos son amigos, donde todos se conocen y por ello nadie quiere señalar al otro para no romper la argolla. En el Perú, la arquitectura –la oficial, la que tiene el poder es lo más parecido a un té de no más de quince tías condescendientes.

Ese círculo de tías de casas de playa, alimentado por los medios, algunas facultades de arquitectura y las descriptivas e improductivas conferencias de arquitectura, es lo que nos convierte a nosotros, los demás, la masa, en un gran amasijo de plastilina que se moldea según ese círculo desee para celebrar sus logros y consumirlos. Claro está, como sucede en cualquier esfera del país.

Como conjunto, no tiene sentido criticar hacia afuera cuando dentro existe un evidente despotismo inquebrantable compuesto por una élite que los demás alimentamos. Empecemos cuestionando a la arquitectura ‘oficial’, siendo más críticos, más incrédulos, no siendo tan cándidos y entregados. Pues es fácil hablar de lo que hay afuera estando bien cómodos en la burbuja intocable e intachable de la ‘buena arquitectura’, donde nadie se señala y donde todos saben el automático camino a seguir.

De lo contrario, seguiremos creyendo que la arquitectura que nos venden los medios de masas revistas, conferencias y algunas facultades es de altísima calidad, cuando sólo nos muestran un insignificante trozo de una realidad que, para colmo, nunca conoceremos; cuando en la mayoría de casos nos dan de comer comida transgénica y sobrevalorada; comida chatarra, tan igual a la televisión 'basura' de la que tanto nos quejamos.

20 comentarios:

Patricia Ciriani dijo...

excelente punto de partida para más crítica sobre la arquitectura, oficial y no oficial (80% o más de la producción del país)!
Me parece que el adorno de esta casa de Longhi en particular poco tiene que ver con el uso que hacían nuestros ancestros precolombinos: entonces el adorno era combinado a la estructura, y sobre todo la función, de los edificios. Por lo tanto, mucho tenían en común con la arquitectura moderna que, de Le Corbusier y sus concretos expuestos estriados a Mies van der Rohe y sus mármoles de venas rebuscadas, asimilaron la decoración como parte intrínseca de la estructura.
Pero lo que más reivindicaría, personalmente, es el uso del COLOR en la arquitectura contemporánea peruana. Ahí me parece que se está perdiendo muchísimo del arte popular, la arquitectura vernacular e informal, que por lo muy precaria que es, no deja de ser agradable de mirar y presenciar.
¡Adelante con la crítica, y dénos más argumentos! Me encanta leerte :-)

Enrique Bonilla Di Tolla Arquitecto dijo...

El texto me ha parecido muy interesante. Es una reflexion crítica muy estructurada, muy clara, escrita además con respeto y sin diatribas.
Mas alla de coincidir o discrepar con ella, que no es lo importante, me parece que hay que alentar la aparición de este tipo de textos. La crítica bien hecha y bien entendida nos mejora a todos.
Enrique Bonilla Di Tolla

Ulaf Salcedo dijo...

Felicito la opinión crítica! Aunque sin generalizar mucho, hay que considerar que también existen sus encantos en esta multidiversa y multicultural canoa (o arca) profesional, en donde incluso algunos saltan para nadar contracorriente. Saludos

Nestor Salcedo dijo...

Felicito la opinión crítica! Aunque sin generalizar mucho, hay que considerar que también existen sus encantos en esta multidiversa y multicultural canoa (o arca) profesional, en donde incluso algunos saltan para nadar contracorriente. Saludos

FAUSTO. dijo...

LA SOCIEDAD FEUDAL EN LA QUE VIVIMOS, A PESAR DE ENCONTRARNOS EN EN EL 2013, IMPIDE QUE SE DESARROLLE UN GRUPO SOACIAL DE SOFISTAS(AL ESTILO GRIEGO) NECESARIOS PARA LA CRITICA Y EL DESARROLLO DE LAS ARTES EN EL PERU, QUE HOY EN DIA EN COYUNTURAS DE CRECIMIENTO ECONOMICO CRECE SIN ORDEN SIN ESTRUCTURA, A PUNTA DE COPIA Y AFERRANDOSE CON LAS UÑAS A UN PASADO EUROPEO, DEL CUAL YA NO QUEDA MAS QUE EL ESCAPARATE Y NO LA ESCENCIA.
POR OTRO LADO, VALE EL INTENTO DE LONGHI, PUES ESO ES LO QUE ES. NACE Y MUERE EN UN INTENTO,
FUERA DE LOS ORNAMENTOS NO EXISTE PROPUESTA ESTRUCTURAL. (QUIERE SER, PERO NO LO ES)
LO QUE SI ES BUENO, ES QUE AL MENOS ES SE HA ATREVIDO A HACERLO.
MIESNTRAS LOS DEMAS, NO QUIEREN CORRER EL RIESGO NI CHOCAR CON SUS BILLETERAS.

Alberto Tejada dijo...

Interesante artículo, que hace extrañar espacios de debate en nuestro medio. Pienso que tu análisis podría extenderse fuera de la arquitectura, lo que puede dar pie a nuevas discusiones. Por que, no es acaso muy rentable para cualquier inmobiliaria el levantar hasta el cielo al creador de cualquiera de sus emprendimientos?
Y sí, somos seres emocionales. No por gusto hoy en día está muy extendido el “marketing emocional” (mañana seguramente se les ocurrirá a los publicitas alguna otra cosa)por ser más efectivo.
Muy aparte, lo de la mediatización de la arquitectura y los arquitectos como personajes de farándula es un fenómeno que podemos ver aquí y en la China.
De aceptar los adornos dentro de la arquitectura oficial, lo dudo, pues Longhi ya llenó ese espacio. Más bien creo que seguirá siendo un caso aislado de arquitectura barroca – cool (no todos tienen el talento de Longhi para lograr tan bien esta combinación).

Anónimo dijo...

Que gusto hombre, que por fin alguien se tome la molestia de poner las cartas sobre la mesa. Mis felicitaciones.

Diego Angeles Quesquen dijo...

Me parecere muy interesante la apreciación, sobretodo por aquello de lo que indudablemente debemos cuestionar, y no solo en el caso del arquitecto o estudiante de arquitectura, sino en muchos otros contextos; este pensamiento reflexivo del cual casi siempre se carece, mostrando una gran aceptación por lo que nos dicen que es "bueno" o "bonito", solo por que alguien con cierta etiqueta o renombre nos lo dice.

Michael Vargas Moya dijo...

Del obejtivo de este articulo me parece que hay 2 partes que no quedan del todo claras.
Una es el comienzo en el que se menciona la atención de la poca fortaleza del estudiante y el arquitecto promedio y es un excelente tópico, pero es en el desarrollo del tema donde encuentro la limitación, en el sube y baja propuesto entre la tendencia Ciriani/Longhi, mas allá de estar o no de acuerdo con ambas tendecias, el tema es muchisimo mas amplio y es alli donde creo que falla.
La Segunda es el final del articulo, se asegura que seguiremos creyendo que lo que ofrece la mass media es de altisima calidad y se asegura ademas que esa situación seguira sucediendo y para rematar un flojo simil con la comida chatarra y tv basura. Mucho mejor final pudo ser terminarlo en el penultimo parrafo que es en si creo es el verdadero tema del artículo: El cuestionarnos que no tiene sentido criticar hacia afuera cuando el punto importante y válido es comenzar por criticarnos hacia dentro.

Luis Longhi dijo...

https://vimeo.com/81636097

http://www.youtube.com/watch?v=L4gdtPO_f9M

BANG dijo...

criticar hacia dentro??? pero si el comentario apoya eso, que deberiamos empezar a criticarnos entre nosotros, pero como siempre al hacer esto suele salir el comentario que EL ENEMIGO DE UN PERUANO ES OTRO PERUANO, pero si viene alguien de fuera o alguien famoso a decir todas las verdades ahi si aceptan calladitos, en una sociedad llena de hipocritas y personas de falsa moral nunca estaran satisfechos, si se obra bien o se obra mal, siempre hablaran. Muy aparte este comentario da una bofetada a todos esos estudiantes volubles que se ilusionan por que un arquitecto reconocido va a su facultad a describirles uno o dos proyectos y creen que ya son diferentes a los demas por asistir a estas conferencias, que una de estas les cambia la vida. Gracias por estas palabras al autor.

Y arquitecto Longhi, creo que la mayoria quisiera una opinion respecto al comentario y no solo un video que no dice mucho.

Anónimo dijo...

El que sabe no habla,
el que habla no sabe,
tapa las aberturas,
cierra las puertas,
oculta el brillo,
únete al sucio(mundo,
embota los filos,
desenreda la maraña.
A eso nombran misteriosa identidad.
Y sin ella no puede haber próximos,
ni tampoco extraños;
ni puede haber beneficio,
ni perjuicio tampoco;
ni puede haber honor,
ni tampoco desprecio.
Por eso es lo más noble del Mundo.

Lao Zi

Así como Noble y misteriosa es la arquitectura Inca y muchas otras en el Mundo.Hechas para su "mundo" unidas a su mundo, sin intenciones,sin búsqueda de honor individual y egoísta. Solo manifestar el pensamiento común de sentirse capaces de lograr un todo (sociedad, arte,idiosincrasia,pensamiento y sentir humano) en piedras, más no el afán egoísta de elogiar e inscribir en sus muros un solo nombre sino el de todo un "mundo"

Seguimos padeciendo arquitectura del espectáculo, críticas arquitectónicas mediáticas en pro de formar un nuevo y empeorado espectáculo.Perdonen la redundancia pero es así como llega a tornarse el cíclico problema, del mal que todos padecen: alumnos ,docentes, arquitectos y críticos. Si el deseo es solucionar esta tendencia por copiar, "mal elogiar" arquitectura extranjera o no,quizá debamos volver al principio de este texto, leer y releer cual es el "ser" de la humanidad y empezar a actuar más que como arquitectos como lo que somos parte de la humanidad.

Atte:

Un estudiante de Arq...

Corrección :Un ser Humano

luca baracco dijo...

La obra es un mero encargo.... un pedido hecho por terceros en el cual tenemos la directiva de representar anelos... como la justifiquemos es la forma elegante de (muchas veces pedir disculpas)... el que quiera ver su "arte" que pinte, baile, cante o escriba.... si quieren diseñar algo y ver ..... les tengo un truco... "no vale cobrar"
talento existe hasta en las rocas.... lo que hace falta son buenos mesenas
atentamente
Luca baracco

christian lacunza dijo...

la arquitectura sigue, como en el siglo 16, dependiendo del mescenasgo? siempre ha sido asi desde siempre eso no es novedad..... ¿los arquitectos no somos los culpables ....los culpables son los clientes?..siempre lo han sido,ellos han sido los grandes responsables de las obras buenas y malas...evadamos toda responsabilidad ...no digamos nunca NO a un cliente..lo que importa es cobrar bien?...

migdonio fasabi dijo...

Del bombardeo de imagenes y publicaciones , una publicacion critica !
Bien

Milagros O. dijo...

Estoy gratamente sorprendida que este tipo de crítica este surgiendo dentro de la arquitectura peruana ya que hace mucha falta mucha sensatez a la hora de criticar la arquitectura que se esta haciendo ahora en el Perú. Como arquitecta peruana residente en Europa desde hace ya muchos años me preocupa ver como la mayoría de mis colegas que ejercen la profesión actualmente, la desaprovechan en gran medida ya que no se explora y no tiene esencia arquitectónica. Ser arquitecto peruano NO SIGNIFICA colocar ornamentos a lo loco y proclamarse el abanderado de la arquitectura peruana. Siendo mñas claros, debo reconocer que el trabajo de Luis Longhi empezó loablemente siendo una exploración compositiva/constructiva bastante fuerte e interesante, sin embargo se ha quedado en lo superficial de algo que da para mucho más. Aún así creo que es muchísimo mejor este esfuerzo a la mera copia y re-interpretación de la re-interpretación de lo que hizo Ciriani o Rodrigo Masuré en su época. El problema aquí no se trata de ir peruano contra peruano ni nada de esas inmadureces profesionales. Seamos sensatos y demostremos nuestra madurez profesional hasta en el momento de criticar por favor. La clave en dar un paso más allá en la arquitectura no se trata de repetir lo superficial de lo que fue nuestra arquitectura pre-hispánica o colonial. La arquitectura que ahora debemos construir debe tener esencia espacial, constructiva y hasta poética. Todos los grandes arquitectos a nivel mundial hicieron esto al fin y al cabo y creo que siempre debemos aprender de los grandes maestros y no de los discípulos que aún están en plena formación.

Luis Longhi dijo...

Tanto un video como la arquitectura o cualquier otra manifestación artística se interpreta, desde ese punto de vista tanto en mi práctica profesional como en la académica trato de no "decir" como ver o hacer las cosas, más bien espero que el receptor sea estudiante, cliente o público en general saque sus propias conclusiones desde su propia naturaleza, su verdadero "yo".
Esa es la mejor manera que encuentro para practicar arquitectura, no por eso deje de respetar a aquellos que tienen que encontrar referentes para justificar sus acciones, ya que esa es respuesta hacia su propia naturaleza.
Pienso que la tarea fundamental del arquitecto es buscar entender la naturaleza del lugar a intervenir, entender la naturaleza del usuario para así poder generar las circunstancias de diseño desde su propia naturaleza.
De otra manera la arquitectura sería muy superficial.
Respecto al texto debo confesar que no lo entiendo muy bien , lo siento muy superficial cuando habla de unos supuestos "adornos" en mi arquitectura o cuando me menciona junto a arquitectos realmente consagrados como Ciriani y Seoane.
Si el texto se hubiese escrito después de entender la naturaleza de cada persona mencionada, pasaría de superficial a contundente y no se sí generaría debate,...así qué....

PRADA dijo...

Me parece que el autor,como en otras publicaciones tiende a ser a muy critico y ácido para con sus colegas, pero ohhh la mera libertad de expresión, nos dá a caso derecho a desmerecer el trabajo de otros??, si es desde ese punto de vista, yo desmerezco tu trabajo también, porque yo no te conozco, no sé cuales han sido tus trabajos, que obras arquitectónicas importantes has realizado?, si te quejas tanto( como siempre) porque no haces algo tangible,acá en nuestro campo,muestra algún proyecto realizado del cual todo mundo hable, no solo escribiendo criticas desleales, destructivas y no analíticas, con el afán de degradar a eso que no tu crees, un gremio no habido, no conocido,según tú!

Anónimo dijo...

En la arquitectura nadie es una pepita de oro para caerle bien a todos y si bien longhi es muy sentimentalista tiene mucha razón en el discurso que da acerca de esa casa y si bien aquella construcción posee ornamento y como tu mismo dices de cuando acá nos viene a gustar el ornamento no? "los adornos"! a mi parecer no creo que eso sea lo mas rescatable de ese diseño, esa construcción es una vivienda y esa vivienda esta hecha para alguien y ese alguien tiene gustos y es justamente ese alguien , quién fue que le dio la libertad para que el arquitecto la realice así, la arquitectura es para la gente para seres que sentimos y percibimos, para gente que esta VIVA y que quiere vivir en ella , y si vamos a ponernos a discutir que si le pone adornitos o no!, que si eso va hacer aceptado, copiado y puesto de moda solo porque vino de LONGHI, porque es "famoso" , que vamos a hacer es la REALIDAD;la critica es recibida pero esa casa tiene muchos otros factores que la hacen una buena obra.

Anónimo dijo...

Existe bastante desolación en tus criticas acidas,al mismo tiempo la sensación de una búsqueda frenética de fama mediática a partir de menospreciar todo lo que en Arquitectura no te agrada, ¿En la Arquitectura , hay alguna formula para que le guste a todos lo que uno construye? el día que publiques una obra construida de tu autoría,serás el espejo de otros? serás tu? te burlaras de lo que construiste? todo resulta muy cómico cuando le sucede a otro, mientras tanto sigue criticando ,el internet soporta todo.